Gráficos
Técnicamente hablando el juego no es ninguna maravilla, pero cumple con sus objetivos. Tiene algunos modelos muy conseguidos (como el propio Hulk o algún enemigo en concreto), pero sufre de un cierto popping, en ocasiones parece estar demasiado vacío y el entorno no se define nítidamente hasta que no estamos junto a él, aunque estos son defectos comprensibles dado el tamaño del mapa.

Un punto a destacar es la cantidad de objetos con los que podemos interactuar y destruir, desde farolas o trozos de hormigón, hasta coches y buzones de correos. De este modo, si por ejemplo decidimos hacer chocar dos coches, crearemos una pequeña explosión, que demuestra el trabajo para hacer que los objetos interactúen y reaccionen entre si.
El punto negro sin duda en este apartado son los videos in-game, hilo conductor de la historia: incomprensiblemente mal comprimidos y poco detallados para los escasos segundos de duración.
Sonido
El apartado sonoro quizás sea el más pobre del juego, con melodías que no terminan de concordar con la acción, efectos de sonido poco reales, actores de doblaje que suenan falsos y desganados…. y, lo peor de todo, sonido en español totalmente descompasado con los subtítulos.

Jugabilidad
El juego se encuentra a medio camino entre un juego de acción y un beat’em up, ya que nuestro tiempo se dividirá en desplazarnos por la ciudad y zurrar a nuestro enemigos a base de bien.
Aunque no encontraremos ninguna innovación en el título de Edge of Reality, todos los elementos incluidos responden con fluidez y relativa facilidad (salvo algún bug aislado).
Podremos escalar edificios, propinar diferentes puñetazos a nuestros enemigos (incluso recargarlos si queremos) o realizar estratosféricos saltos (que también podemos recargar en el aire, algo que es muy de agradecer).

Además del clásico indicador de vida, tenemos un nivel de rabia que irá aumentando al matar enemigos o al recoger alguno de los power-ups ya mencionados; más tarde podremos utilizar la rabia acumulada en distintas habilidades especiales, que desbloquearemos a lo largo de la historia, siendo la más desequilibrante la que nos permite recuperar vida.
También es necesario destacar que dado el público al que va dirigido, la dificultad del juego es bastante baja, para así poder atraer a un amplio sector de población sin que este se sienta frustrado.