La estrategia en el mundo de las consolas es una asignatura pendiente, pues es un género vanagloriado por los usuarios del mundo del PC por la complejidad de llevarlo a consolas sin perder atractivo. Intentos como C&C3 o La Batalla por La Tierra Media de EA han demostrado que se equivocaban, así como el futuro Halo Wars del cuál sólo se oyen alabanzas.
Take 2 Interactive y Firaxis Games quieren demostrar con este Civilization Revolution, que no sólo se puede jugar a los juegos de estrategia en consolas, si no que además se puede innovar en su jugabilidad.
.jpg&type=Media_Large)
Un lavado de cara.
La saga Civilization fue iniciada en PC por Firaxis Games allá por el año 1994, tratándose de un juego de estrategia por turnos en el que teníamos que intercambiar el dorado Ron entre los continentes de América y Europa. Más de 10 años han pasado desde que dicho juego viera la luz, viendo múltiples entregas a cada cuál mejor. Desde que en el mundo de las consolas se estrenó la estrategia, siempre se ha mirado a esta saga con envidia, pues en cada entrega no sólo superaba a la anterior, si no que además mejoraba e innovaba en su jugabilidad.
La desarrolladora Firaxis, harta de ver como los usuarios de las consolas de sobremesa envidiaban a esta saga, se pusieron manos a la obra y brindan este Sid Meier’s: Revolution, que como su propio nombre indica es una auténtica revolución.
Cambiando el tono serio de las versiones de PC por uno más desenfadado y divertido, esta adaptación para consolas se basa sobre todo en el concepto del tribalismo. Comienza desde el más básico y bárbaro de los mismos (cortar troncos de madera) y acaba como no podía ser de otra manera en el más avanzado de los mismos, desde el dominio de nuestra tribu sobre el resto gracias a la tecnología, comercio o poder militar entre otras muchas cosas. En resumen tomaremos una nación desde su estado más primitivo y la haremos evolucionar hasta su máxima expresión.

Para ello, exploraremos el mundo, investigaremos nuevos avances científicos, encontraremos y mejoraremos ciudades, negociaremos con los mandatarios extranjeros o si se somos muy bélicos arraseremos con nuestros ejércitos. Todo esto se realizará a través de turnos, es decir no es un juego de estrategia en tiempo real como lo puedan ser otros títulos del género tales como C&C, pero no por ello resultará un juego menos atractivo ni mucho menos. Esto, nos ayudará bastante a la hora de organizarnos en cada turno y que como en toda buena partida de ajedrez, usemos bien lo que tenemos a nuestra disposición, y es que en Civilization gana quién mejor piensa y se organiza y no el que más rápido actúa. Hay que valorar todas las opciones a nuestra disposición.