Para los más novatos en el género, el juego lleva incorporado una serie de ayudas a la conducción, que les complementarán en su conducción para que no estén continuamente saliéndose de la pista y puedan completar una carrera, y que la experiencia no les resulte demasiado frustrante, porque aunque el juego no es un simulador del todo, si que puede llegar a desesperar a más de uno que no tenga paciencia. Si las desactivamos, nos encontraremos con unos vehículos algo más "incontrolables", pero aumentaremos la sensación de simulación del juego.
En líneas, generales, el EGO Engine, se las apaña muy bien y resulta de lo más convincente, sobre todo en el sistema de daños en el que este juego no tiene rival alguno en el mercado actual, ni siquiera Forza 2.
Un punto negativo y a destacar, y un fallo gordo del juego, es que para no salirnos de las curvas podemos chocar contra los vehículos controlados por la IA del juego, y aunque no logremos una trazada perfecta o suframos ciertos daños, nos permitirá no sólo eliminar participantes en la carrera, si no ahorrarnos preciosos segundos y permitirnos mantener la posición, que de otra manera perderíamos al salirnos en la curva. Esto además, es muy dado a hacerlo la propia IA, que aunque de gran calidad tiende a seguir rutas predeterminadas de tal modo que si nos encontramos en su trazada no dudarán en chocarse con nosotros, como si no estuviésemos delante. Es un aspecto que ya existía en los otros juegos, y que por una extraña razón se ha mantenido. No obstante, en los mayores niveles de dificultad, la IA se muestra bastante competitiva y resultará en algunas ocasiones un hueso duro de roer.
Apartado técnico.
No cabe la menor duda que GRID es un juego técnicamente muy completo y raya a una gran altura. En cuestión gráfica, el juego presenta unos vehículos fielmente detallados, tanto interiores como exteriores y compiten directamente con el modelado visto en PGR4, por no hablar de unos circuitos inmensos donde no existe el popping y están llenos de detalles por todas partes y en los que veremos hasta un total de 20 vehículos simultáneos en pantalla. Así mismo las texturas son todas de una calidad más que sobresaliente, los reflejos y efectos de luz son soberbios, así como la sensación de velocidad.
Rara vez notaremos ralentizaciones, manteniéndose una tasa constante de 30 imágenes por segundo. En este sentido el juego no presenta ningún pero.
En el apartado sonoro, sucede exactamente lo mismo. Fieles representaciones del rugido de los motores, así como una completísima variedad de efectos de sonido muy logrados que harán que nos sintamos realmente dentro de la cabina de uno de los vehículos. Por su parte la música, no la prestaremos mucha atención y no destaca en absoluto pues lo importante en este juego es el rugir de los motores y escuchar a través de nuestro 5.1 ese coche que quiere adelantarnos. En su conjunto, salvo por una BSO que no destaca, estamos ante otro apartado que ayuda aún más a introducirnos dentro de las carreras.
Cabe destacar también que el juego llega totalmente localizado a nuestro idioma, algo que siempre es de agradecer. Sobre todo lo agradeceremos al comenzar el juego pues se nos facilitaron datos y consejos liberándonos de leer texto en pantalla. Si bien los comentarios que recibiremos en carrera o fuera de ella acaban siendo algo repetitivos.
Un apartado técnico muy sólido en líneas generales, completan uno de los mejores apartados técnicos dentro del género de la velocidad situándolo a la par del genial PGR4, y en algunos aspectos superándolo.