En cuanto a modos de juego se refiere, el modo principal, y sin duda la estrella del juego, es el llamado Mundo GRID, que no deja de ser un modo carrera en el cuál deberemos forjar nuestra escudería desde 0, para llegar a ser la número a nivel mundial. Para ello participaremos en multitud de campeonatos repartidos entre los distintos tipos de pruebas, gracias a los cuáles podremos ganar una serie de puntos que nos servirán para mejorar nuestros vehículos, acceder a otros nuevos o poder (y aquí está lo interesante) granjearnos los servicios de pilotos controlados por la IA de la consola. Esta opción es interesante sobre todo cuando no tengamos ganas de participar nosotros mismos y prefiramos centrarnos en la gestión del equipo. Aunque las posibilidades de gestión, no sean realmente muy amplias, si que resultan suficientes para poder disfrutar de una opción no demasiado común en este tipo de juegos.

Además del Mundo GRID, tendremos las clásica carrera rápida, timeattack y demás opciones para disfrutar de una acción instantánea si no queremos complicarnos mucho la vida.
A todo ello, debemos sumarle la opción multijugador ya sea a pantalla partida en la misma consola, en red local o a través de Xbox LIVE y hasta un total de 12 jugadores podrán participar en las carreras de GRID, número que podría ser algo mayor si tenemos en cuenta que hasta un total de 20 vehículos pueden aparecer en pantalla. No obstante, los modos multijugador son un buen aliciente ya que alargan la vida del juego y nos permiten la posibilidad de medir nuestras habilidades con el resto de jugadores a nivel mundial. Destacar que durante las partidas online, las carreras transcurren sin apenas lag, resultando muy fluidas y en absoluto frustrantes. Si a esto le añadimos que hasta transcurridos unos segundos los jugadores no pueden dar marcha atrás para que el típico gracioso la arme en la parrilla de salida, completan una experiencia multijugador más que satisfactoria y que gracias al nuevo parche lanzado por Codemasters, se corrigen los bugs más importantes en este modo hasta la fecha (y uno de los motivos por el cuál la review se ha visto tan demorada).

"Gentlemen start your engines!!!!"
La conducción en GRID, está muy lograda. Aunque ha perdido parte de la simulación que hacía gala la saga, simplificando algo el manejo y comportamiento de los vehículos, algo que se notará muchos en las pruebas de Drifting recordando incluso lo visto en PGR, pero sin llegar realmente a la "fineza" del título de Bizarre. Todos y cada uno de los vehículos en el juego tienen su propia conducción y resulta distinta la experiencia de llevar un turismo a un muscle o un F1000, está claro, y es algo en lo que se nota que Codemasters ha puesto su empeño.
Fantasía o simulación, todo juego de velocidad necesita un buen motor de físicas y aquí es donde entra en juego el potentísimo motor EGO, una versión evolucionada de lo visto en DIRT. Cada coche, tendrá pues un peso distinto a la hora de conducirse y como hemos mencionado antes cada vehículo tiene su propio manejo y responderá de una manera u otra, aunque su comportamiento muchas veces, y sobre todo en los derrapes no resulte demasiado convincente. Así mismo, el sistema de daños está muy bien implementado en el juego, y aquí a diferencia de otros juegos como Forza 2, un porrazo a más de 200 por hora contra un muro acabará con nuestro coche, y veremos saltar por los aires toda clase de piezas que pertenecen a nuestro bólido, esparciéndose por toda la pista sin desaparecer de la misma. Además de eso, los daños no sólo afectan estéticamente al vehículo, si no también a su manejo y conducción, hasta el punto de que si no somos lo suficientemente buenos pilotos y nos chocamos muchas veces podemos acabar con nuestro vehículo reventado y con nuestra participación en la carrera.
