El armamento que Ryu empuñará es variado y diferenciado y se irá ampliando según avancemos en la historia. Cada uno presentará un estilo de combate propio pudiendo ampliar su poder hasta en 3 niveles, que podremos adquirir cuando tengamos el suficiente dinero. Por supuesto tampoco faltan las armas arrojadizas, como las estrellas ninjas o los Surikens, y el arco. Estas armas físicas combinadas con los Nimpos harán de nosotros un rival a temer.
Pocos son los defectos o pegas que se le puedan achacar al juego en materia jugable para ser sin lugar a dudas uno de los mejores juegos de acción en 3ª persona disponible para cualquier plataforma. Una de ellas es el framerate, que en algunas ocasiones, caerá cuando hay mucha acción en pantalla aunque tampoco son muy numerosas y no interrumpen demasiado la acción, pero si que es cierto que para el jugador más técnico puedan resultar molestos cuando quiera o esté realizando un combo específico. Cabe indicar que cuanto mayor es el nivel de dificultad, estos problemas se acentúan siendo mucho más notables los bajones de framerate, pero no os asustéis que el título en general va realmente fluido.

También encontramos un leve clipping pero nada grave y que no desempaña en absoluto el excelente trabajo gráfico desarrollado por Itagaki y su equipo. ¿Y qué pasa con la cámara? Bueno, realmente pasa lo mismo que con la primera entrega, cuando la acción se desarrolla en entornos abiertos no habrá muchas dificultades, pero ten detrás un muro o algún obstáculo, y de repente el juego se convertirá en un auténtico infierno en el que no veremos venir ni los golpes ni los sablazos por ningún lado. Parece que la han dejado intacta y no se han molestado apenas en intentar mejorar, si no el único, uno de los pocos defectos que tenía el Ninja Gaiden original. Por lo general parece ya norma de la casa que las cámaras ofrezcan dificultades en los juegos japoneses.
Un mundo demoníaco.
A pesar de estas pequeñas sombras el juego goza de un nivel técnico notable mostrando multitud de enemigos simultáneos en pantalla y todo ello con una fluidez y efectos visuales acordes a lo que se debe esperar hoy en día (a pesar de las pequeñas bajadas ya mencionadas). Nos presenta diversas y muy diferentes localizaciones, que nos llevarán desde Tokio al mismo infierno pasando por ciudades como Venecia o Nueva York, entre otras variopintas localizaciones, y todo ello con el ambiente característico y demoníaco que envuelve la trama.
Un punto muy destacable es como siempre la gran cantidad de animaciones y movimientos que presenta el protagonista, sin despreciar tampoco los de los enemigos que en ocasiones pueden sorprendernos, que acompañado con un diseño de personajes (sobre todo los jefes) de gran nivel, dotan al juego de un acabado visual imponente.

El apartado sonoro tampoco desmerece, presentando unos efectos de sonido contundentes y acordes con lo que realicemos y una banda sonora que aunque quizás no sea la propia para todas las ocasiones, acompaña la vertiginosa y dinámica acción de todo del desarrollo, eso si con un toque un tanto arcade en su concepción. Como ya hemos comentado podremos elegir entre voces en ingles y japonés, limitándose el castellano a los textos en modo subtítulos.