Con los requisitos cumplidos podremos encarar con garantias la batalla y liberar las fortalezas custodiadas por las fuerzas de Hell. En estas multitudinarias batallas nuestra misión principal no será combatir junto con nuestros compañeros, sino que nos tendremos que centrar en dirigir los dragones y eliminar a los chamanes y comandantes de la Legión, decantando con ello la batalla a nuestro favor. Skarin es fuerte, pero lanzarse contra la masa de tropa sería prácticamente un suicidio, conviene ser meticuloso en nuestras acciones.
Conforme avancemos en la aventura iremos ganando dinero, ya sea realizando misiones por las que nos paguen o bien encontrando tesoros ocultos (cofres, bolsas de oro, etc), con este dinero podremos comprar runas, aprender nuevas habilidades, pociones, mapas que nos revelarán la ubicación de mas oro, etc. Estas nuevas características nos ayudarán de forma notable en los combates, destacando los poderes del rayo, hielo y fuego.

El combate directo es vital en Viking: Battle for Asgard y nos puede recordar a otros juegos de acción y aventura o beat’em up como God of War, DMC o Ninja Gaiden, salvando obviamente las distancias sobre todo con los juegos de Dante/Nero y Ryu. Skarin es poderoso y realmente hábil en el combate, pero debemos saber que no es un ejercito en si mismo y huir de las multitudes, salvo que estemos apoyados por otras fuerzas vikingas.
Podemos afrontar las situaciones orientándolas más a la acción o al sigilo, con pequeños toques tácticos o de estrategia, sobre todo en las batallas finales de cada isla, lo que dota al juego de una buena variedad jugable. Todo ello se presenta con un control del protagonista intuitivo y sencillo para cualquier jugador, con una curva de aprendizaje muy correcta. Al principio del juego contaremos con pocas acciones y de lo mas simples pero según vayamos avanzando en la historia iremos adquiriendo nuevas habilidades y objetos que harán de Skarin un guerrero realmente completo. Los movimientos de Skarin pueden parecen lentos y en ocasiones toscos, pero si tenemos en cuenta que estamos ante un guerrero de gran envergadura, se hace mas creible que no sea extremadamente ágil. Esto nos llevará a algún que otro apuro sobre todo cuando nos enfrentamos a muchos enemigos, donde recibiremos casi tanto como damos, debiendo ser meticulosos si no queremos morir antes de tiempo. Si aún así corriésemos esa suerte reapareceremos en el poblado base, pudiendo usar las piedras de teletransporte repartidas por el mapa para volver practicamente donde lo dejamos. Estas obviamente se usar en cualquier otro momento siendo de gran utilidad para los desplazamientos largos.

Cabe destacar que si bien el juego se toma su tiempo al principio para cargar, una vez estemos en la partida estas cargas son inexistentes, no siendo apreciables ni cuando usamos los mencionados teletransportes.