Quién te ha visto y quién te ve, y es que este Dark Sector poco tiene que ver con el teaser lanzado por Digital Extremes allá por el 2004 cuando pretendían mostrar la potencia de las por entonces futuras Xbox 360 y Playstation 3.
Mucho ha llovido desde entonces y el juego que se nos presenta ahora, ha sufrido tal lavado de cara y ha cambiado tanto (para bien por supuesto), que nos encontramos ante algo totalmente distinto a lo que se planteó en esa primera idea. Pero… ¿habrá servido de algo tanto cambio como para ofrecer algo nuevo e innovador al jugador?

Un espía, armas biológicas y un accidente.
En Dark Sector asumimos el papel de espía, un pseudo Sam Fisher llamado Hayden Tennno, que ha sido enviado a la Europa del Este, más concretamente a la ciudad de Lasria para eliminar a un tal Mezner, que ha puesto sus zarpas en un misterioso agente biológico de nombre Technocyte que entre sus mútliples propiedades puede causar horribles mutaciones y otorgar sorprendentes habilidades a quién infecte, o lo que es lo mismo, los convierte en auténticas máquinas de matar, pues dicho agente no es otra cosa que un arma biológica militar. En nuestro intento de acabar con los planes de Mezner, nuestro protagonista es capturado e infectado, y en la huida de sus captores Hayden descubre y desarrolla ciertas habilidades que le ayudarán a lo largo de su aventura.
A grandes rasgos es una pequeña introducción de lo que sucede al principio del juego, y poco a poco iremos descubriendo más acerca tanto del virus como del propio Mezner con un argumento, con ciertas reminiscencias de la saga Resident Evil.

Jugando al escondite.
A primera vista, Dark Sector se juega y luce muy similar a otros shooters en tercera persona, como Gears of War o el más reciente Army of Two. Sin embargo, lo que diferencia al juego de Digital Extremes es la capacidad de Hayden de poder usar el "glaive", que no es otra cosa que una especie de cuchilla boomerang que desarrolla Hayden una vez infectado por el virus, y que podremos usar indiscriminadamente a lo largo de todo el juego. Se convertirá en nuestra arma principal y sobre todo la más entretenida de usar. Entre sus muchas características, la que más destaca es el poder descuartizar literalmente a nuestros enemigos, ya sea en combate cuerpo a cuerpo o a cierta distancia, pues lo podremos lanzar pero siempre volverá a nosotros. Pero el "glaive" no sólo sirve de arma, si no que además podremos usarlo para recuperar objetos tales como munición y armas a distancia, o incluso poder recargarlo de energía para realizar ataques más potentes o lo más llamativo, el darle propiedades elementales a sus ataques.
Sin embargo, lo mejor del "glaive", es la posibilidad de activar un tiempo bala presionando el botón RB, que nos permitirá teledirigirlo, pudiendo por ejemplo doblar la esquina y eliminar a ese guardia que intentaba cubrirse y esconderse de nosotros. Sin lugar a dudas, es lo mejor de todo el juego y un aliciente que hace que el modo campaña resulte algo más entretenido y sobre todo le da un toque fresco y nuevo a este género tan trillado.

Si quitamos el "glaive" presenta una jugabilidad muy similar a la de cualquier otro juego de su género, y a pesar de poder hacerse muchas comparaciones con el monstruo del género, Gears of War, sobre todo en cuanto al sistema de cobertura ( pues es un calco del juego de Epic aunque algo más farragoso pues no resulta todo lo preciso que debiera). Para correr y buscar cobertura se usa el mismo boton (B) lo que provoca que en ocasione nos metamos en algún aprieto imprevisto. En general los combates no son nada que no hayamos podido ver antes, pero la inclusión del “glaive” hace de estos algo diferente, aunque sea en una menor medida.