Viviendo como Robinson Crusoe.
Lost: Via Domus se divide en siete episodios distintos, con un capítulo anterior que nos hará un resumen de los acontecimientos sucedidos, y como no un más que oscuro final.
La mayor parte del tiempo nos encontramos con un juego de aventuras totalmente lineal en los acontecimientos, muy similar a otros títulos como Broken Sword o Largo Winch, entre otros. Básicamente, en cada fase tendremos que conseguir con Elliot una serie de objetivos que se nos irán planteando de una manera consecutiva. Normalmente suelen ser ir del punto A al B para recuperar cierto objeto C que nos permitirá ir a por el siguiente objetivo e ir avanzando a lo largo de la aventura, mientras, como no, vamos interactuando con el resto de protagonistas de la aventura, dándonos alguno de ellos en más de una ocasión alguna que otra pista para poder resolver alguno de los puzzles que se irán planteando, y que en su mayoría no presentan demasiada dificultad y suelen ser obvios.

Uno de los aspectos más interesantes del juego suceden cuando Elliot comienza a recordar a través de flashbacks. En ese momento la pantalla se volverá blanca y volveremos al pasado, reviviendo esos momentos de la vida de Elliot, y en los cuales podremos fijar la cámara y tomar fotos de los elementos clave de dichos eventos, que nos harán meternos más si cabe en la piel del protagonista, y conocer y aprender algo más sobre la vida pasada del prota.

Un paraíso muy bonito.
Gráficos
El apartado visual del juego es de una gran factura y recrea a la perfección los parajes de la isla. Absolutamente todos y cada uno de los lugares se han recreado a la perfección desde la jungla hasta las estaciones DHARMA.
Por su parte los personajes es un compendio de bueno y malo. Algunos de los modelos de los protagonistas tales como Locke o Kate están muy logrados y los podréis reconocer facilmente, sin embargo otros como, Sawyer o Charlie lucen muy pobres y aunque los podréis reconocer en absoluto hacen gala de la modelización de los otros.