Un clásico en la nueva generación
Así es como podemos definir al juego y su sistema de batallas. En él, se nos deja muy claro, que la pretensión de sus creadores no ha sido otra que regalar a la incansable multitud de seguidores del género de los JRPG, cansados ya de los nuevos experimentos que intentan introducir con mayor o menor fortuna en sus juegos, un homenaje a los clásicos, una vuelta a la antigua usanza, que tan buenos ratos les hizo pasar. Y es que en Lost Odyssey, el sistema de combates es el ya tan conocido por turnos, pero no sólo eso sino que además éstos vuelven a ser aleatorios, es decir, entraremos en combate sin previo aviso mientras nos desplazamos por los escenarios. Este ha sido sin duda uno de los aspectos más criticados del juego, pues hay quien piensa que ya está anticuado y es demasiado arcaico. No obstante para muchos otros es base fundamental de los JRPG, y puede resultar tan adictivo y entretenido como otros sistemas de combates más dinámicos. Lo que no cabe duda, es que no dejará a nadie indiferente y que gustará a unos y será odiado por otros, pero no deja de ser un sistema que siempre ha dado muy buenos resultados. Hay que decir que la frecuencia de los combates no es tan elevada como en otros títulos clásicos, como pueda ser por ejemplo el Skies of Arcadia (siendo en este título demasiado exagerada), pudiendo considerarse como un intento de hacer algo más accesible el juego a los no tan iniciados en este tipo de juegos. Los combates además son mucho más estratégicos de lo habitual y en los que tanto la formación y disposición de nuestros personajes en el campo de batalla es tan importante, como el empleo de las magias y de las armas y accesorio que llevemos equipado. Hasta el más simple de los combates representa todo un reto, y es que tanto el tipo como el elemento (tierra, agua, aire o fuego) que pueda ser un enemigo, dependerá las magias y armas o accesorios a emplear. De hecho los 2 primeros jefes finales sacarán de quicio a más de uno si no lleváis planteada una buena estrategia.

En los combates, de vital importancia es nuestra formación. En la parte superior derecha habrá una barra que indicará unos puntos, y a mayor cantidad de puntos menos daños sufrirán los aliados que se encuentren en la retaguardia, aumentando estos, si van disminuyendo los puntos y por lo tanto la barra. Esto también se aplica a los enemigos y supone un elemento más a tener en cuenta en la estrategia del combate.
Otro aspecto es la posibilidad de poder cambiar de arma y accesorio durante el combate, lo que nos permitirá en todo momento poder adaptarnos a las necesidades de la estrategia a llevar a cabo. También podremos cambiar la formación del grupo, pero esto consume todo un turno, así que habrá que valorarlo muy bien, pues un solo turno en una batalla puede resultar decisivo.

Uno de los elementos principales que influyen en los combates, es el sistema de anillos. Estos no son sino accesorios que nos proporcionan ciertas habilidades una vez equipados, y el llevarlos equipados o no, puede afectar más o menos a un enemigo. Por ejemplo el anillo de fuego causará más daños a un enemigo de cuyo elemento sea agua, que no a uno que sea tierra. El sistema de anillos pues resulta además un mundo, pues deberemos forjarlos a lo largo de la aventura en cuanto tengamos los materiales para ello, y habrá y os encontraréis con más de un centenar de ellos distintos. El efecto de los anillos se representa en las batallas mediante el uso del gatillo derecho del mando, activaremos un anillo que se irá cerrando sobre otro presente en el enemigo, y si conseguimos hacer que coincidan conseguiremos mayores daños, pues se activarán y serán efectivas las propiedades del anillo.