Bienvenidos al Paraíso
El paraíso es la bienvenida que se nos hace en esta nueva entrega, y es que entre las muchas preguntas que se debieron de hacer en Criterion la que más resonaba en su cabeza era: ¿En qué podemos mejorar? La respuesta no era fácil, pero encontraron la respuesta: Paradise City. Si bien en las anteriores entregas los escenarios estaban en un segundo plano, siendo lo primordial los accidentes salvajes y la velocidad sin límites, dejando a estos en un mero medio para llevar a cabo dichas acciones. Ahora no, sin perder ni la esencia ni el espíritu de los anteriores en Burnout Paradise se pone a nuestra disposición ni más ni menos que la conducción libre por la ciudad de Paradise. Una representación ficticia, que bien podría ser cualquier gran urbe estadounidense que podremos recorrer de arriba a abajo. Deberemos aprendernos hasta el más mínimo rincón de esta representación virtual de 30Km cuadrados. Sí, sí habéis leído bien 30!!!!! Pues no vais a tener que sudar ni nada para aprenderos hasta el último recoveco de la ciudad, porque sin duda alguna el hecho de haber pasado de circuitos cerrados y limitados, a la conducción libre por toda una ciudad (al más puro estilo NFS: Most Wanted pero a lo bestia) , buscando pruebas, atajos para los recorridos de las carreras, y un sinfín de secretos más, hacen de ésta ciudad toda una experiencia, tanto si jugamos solos como acompañados. Para que os hagáis una idea de la magnitud tanto del juego como de la ciudad, os diremos que se nos presentan un total de 120 semáforos escondidos (que representan pruebas divididas en diferentes modos de juego), un total de 400 atajos por descubrir y multitud de secretos que encontrar entre los que podemos destacar las 50 vallas que tendremos que atravesar de un salto o las innumerables gasolineras y talleres que hay repartidos por esta pedazo de ciudad, resumiendo que hay juego para rato, justificando los más de 60€ que hay que invertir para su compra.

Evidentemente, necesitaremos un medio para no perdernos entre tanta búsqueda y nada mejor para ello que un espléndido mapa que dispondremos en pantalla en todo momento, señalando nuestra situación el mapa y los lugares descubiertos hasta el momento. Si necesitamos más información, tan sólo con pulsar Back, se pone a nuestra disposición un mapa mucho más detallado en el que podremos perder nuestra vista buscando el camino más corto para llegar al lugar que deseemos. En fin, todo un cambio radical en la serie, y es que mientras en las anteriores entregas corríamos en circuitos localizados en distintos escenarios (bosques, montañas, ciudad, etc), aquí estamos limitados a Paradise City, pero no penséis ni un momento que se os hará monótono, pues también está dividida en zonas de tal modo que va a haber variedad, dentro de lo que una ciudad pueda ofrecer claro está.
Este cambio tan radical a la saga ha sido un toque de aire fresco sin duda alguna, pero no penséis que el espíritu Burnout ha desaparecido. Buena muestra de ello son los distintos tipos de pruebas que nos vamos a encontrar, repartidos entre los ya mencionados 120 semáforos de esta hermosa ciudad.
Al rico Takedown
¿Estáis listos para empezar? Eso se supone, pues el juego nos planta de lleno en Paradise City sin comerlo ni beberlo, y a buscarnos la vida como quién dice.
Para ello nos hace falta evidentemente un vehículo, que al principio como bien podréis imaginar no es ni el más rápido ni el más resistente ni el más bonito, pero que cumplirá su objetivo: competir en las 5 distintas pruebas que el juego nos propone. Como apunte señalar que las máquinas que se ponen a nuestra disposición son todas ficticias, pero que en su medida intentan representar a vehículos que podemos encontrarnos por la calle en cualquier momento. Si bien se anuncian un total de 75 bólidos más o menos (una vez desbloqueados habiendo descubierto los correspondientes secretillos), tal número es mentira hasta cierto punto, pues en esa cifra se nos incluyen también las distintas pinturas de cada modelo, por lo que un número más real de vehículos a los que tendremos acceso ronda la treintena. Un mal menor en el que el principal protagonista es su ciudad, y la velocidad y acción desenfrenada. No os preocupéis pues no faltará la variedad entre los coches y tendréis donde elegir una vez los hayáis desbloqueado. Además es muy probable por no decir casi seguro que se nos ofertarán más coches en las futuras descargas del Bazar.