¿Y el multi?
Como todo buen juego que se precie para Xbox 360, debe tener un buen modo multijugador y aprovecharse del sensacional servicio online Xbox LIVE, y aquí el juego que nos ocupa vuelve a pinchar.
El juego nos ofrece la posibilidad de jugar el modo campaña con un amigo, que encarnará al loco de Lynch, pero inexplicablemente dicho modo no puede jugarse a través de Xbox LIVE y queda limitado a pantalla partida en la misma consola, algo que nos deja realmente sorprendidos cuando otros juegos de menor entidad si que lo permiten.

La esencia del multijugador se basa en el modo "Frágil Alianza", en el que podrán participar hasta un total de 8 jugadores. El modo de juego consiste en hacerse con la mayor cantidad de botín posible, sabiendo que otros miembros del equipo podrán hasta traicionarnos para hacerse con nuestra parte si así lo creen conveniente. También habrá que cooperar entre los jugadores para deshacerse de la policía que puede llegar a ser muy pesada, pero siempre sabiendo que todos los miembros compiten por el mismo objetivo, y que pueden tener más dinero. Los que ya hayan sido unos traidores, estarán marcados y llevarán un distintivo que avisará al resto de que pueden ser traicionados por ese jugador en cualquier momento. Aunque ciertamente resulta muy interesante el modo de juego, resulta ridículo pues es simplemente un modo lo que no ayuda demasiado a paliar los defectos del modo campaña ni alarga en demasía la ya de por sí escasa longevidad del título.

Apartado técnico
Comenzando por el apartado gráfico, Kane&Lynch es una extraña mezcla. Si bien presenta unos correctos modelados de personajes y algunos escenarios son y resultan bastante vistosos, la escasa atención al detalle en el resto de personajes, o las texturas planas que presenta el juego y las inexplicables bajadas de framerate, dejan una sensación de un apartado muy poco pulido y que pensemos que los diseñadores gráficos en vez de dedicarse al juego han estado de vacaciones en la playa. Aunque en líneas generales resulte correcto, no es ni mucho menos aceptable para los tiempos que corren, mucho menos después de haber visto otros títulos que usan el mismo motor como Splinter Cell DA. Cierta decepción pues IO no son malos precisamente en cuanto a tema gráfico se refiere, y buena muestra de ello es su saga Hitman que siempre ha destacado por su notable apartado técnico, sobre todo la última entrega de la saga (Hitman Blood Money).

En cuanto al apartado sonoro, es ya otra historia. Si antes hablamos de que si algo tiene el juego es como nos envuelve con su historia y nos mete de lleno en la acción, el sonido cumple perfectamente su cometido. Con un más que acertado uso del 5.1 y un doblaje a nuestro idioma por encima de la media, logran sumergirnos de lleno en el mundo del crimen en que se mueven nuestros protagonistas, oyendo más de una vez las balas que nos pasan rozando. La música sin embargo, no la recordaréis precisamente como la banda sonora del año, pues pasa más bien desapercibida, aunque cumple de sobra su cometido de acompañar al juego. En cualquier caso no le haréis mucho caso, estaréis más al pendiente de los disparos y del hilo argumental del juego que escucharla.