El juego.
Timeshift cuenta con el típico menú de opciones principales, donde podemos configurar los parámetros correspondientes a la partida, ya sean los controles, volumen de efectos y música, contraste y brillo.....
Una opción muy interesante es la activación o desactivación del V-Sync desde el menú de opciones, pero aún dejandola activada, se desactiva automáticamente cuando el juego lo requiere para evitar posibles caidas en el framerate, muy en la línea de uno de los monstruos del género GOW.

Entre otras opciones en el menú principal, cabe destacar el menú de Desbloqueables, en el que a medida que vayamos superando fases del juego, podremos acceder desde él a los vídeos vistos en el modo historias, bocetos y hasta la banda sonora del título. Un menú bastante curioso, que aunque no imprescindible si que es de agradecer.
Entrando en materia, el juego consta de 3 niveles de dificultad: recluta, veterano y elite, y consta de 6 episodios distribuidos en varias subfases. Aunque no nos quede muy claro que son las subfases, pues el juego tiene una extraña continuidad dentro de los episodios, no están bien divididas y diferenciadas y muchas veces no sabremos que pintamos en algunos escenarios del juego ni por qué estamos allí.
En el juego, visitaremos escenarios muy diversos, desde una ciudad post apocalíptica, pasando por terrenos helados, campos e instalaciones militares donde estas últimas muestran una frustrante falta de originalidad, pues siempre que visitemos una tendremos la sensación de estar visitando el mismo escenario. Y es que el apartado gráfico, tiene grandes detalles como el efecto de la lluvia en la primera fase, en su conjunto global es muy desigual, pues mientras hay fases que lucen espléndidas otras no lo hacen tanto, muestra quizá de tantos cambios a lo largo de su tortuoso desarrollo. Aún así, sin ser su apartado visual rompedor, si resulta correcto y acorde con los tiempos que corren que aunque no nos dejen boquiabiertos, no nos dejaran ese mal sabor de boca como otros títulos lo han hecho que más parecen títulos de la anterior generación que de ésta. Destacar que el juego corre en todo momento a unos estables 30 frames, con apenas apreciables caídas en el mismo.
En el apartado sonoro, nos encontramos con un título que cumple sin más, no destacan ni la banda sonora ni los efectos, aunque hay que destacar que el juego se encuentra totalmente traducido y doblado a nuestro idioma, que aunque no sea estelar siempre es de agradecer este detalle por parte de las distribuidoras, acordándose de la lengua de Cervantes.

Centrándonos ya en el juego propiamente dicho, el alma del mismo es nuestro traje temporal, y su I.A. S.S.M.. Así es, y es que como hemos dicho antes el traje nos permite manipular el continuo espacio tiempo con 4 opciones: ralentizar, pausar, retroceder y la creación de un escudo.
Como podréis imaginaros, las 3 primeras no hace falta mucha explicación pues la primera nos permite ralentizar el tiempo, muy similar al Tiempo Bala que ya hiciera tan famoso como es Max Payne, pero en este caso nosotros no nos ralentizamos y avanzamos a la velocidad del rayo. En la segunda, tendremos la posibilidad de parar el tiempo, pudiendo ver a nuestros enemigos congelados a los cuales si nos acercamos les podremos quitar sus armas y al volver a la normalidad pegarles un tiro en la jeta preguntándose estos mismos que es lo que ha sucedido. La tercera, lo que hace es rebobinar el tiempo, y nos servirá más que nada para resolver ciertos puzzles que se irán presentando a lo largo del juego (no quiere decir que no usemos las otras habilidades para ello). También nos servirán para el caso de las granadas, hacer que les vuelva a sus propietarios reventándoles delante de ellos mismos. La cuarta, no es más que una posibilidad que nos da nuestro traje de crear un escudo que nos protegerá de los tiros enemigos durante un breve periodo de tiempo. Y es que nuestras habilidades temporales no son eternas, si no que su duración viene determinada por una barra de energía que se nos irá agotando mientras estemos usando cualquiera de ellas. No todas duran lo mismo, siendo la pausa la que más rápido la consume (pues además no recargará la vida). Pero no os preocupéis porque siempre se nos recargará automáticamente, al igual que nuestro escudo de vida, que sigue las premisas marcadas por Halo, en las que tendremos que refugiarnos del fuego enemigo y éste al cabo de un breve período de tiempo se recargará automáticamente.
Aunque las habilidades las podremos seleccionar manualmente, el juego, más bien la S.S.M., se encargará de decidir automáticamente cuál es la más conveniente para cada situación, si no sabemos muy bien cuál usar en cada momento en cada enfrentamiento con el enemigo. Y es que este Timeshift, se basa en eso en enfrentramientos múltiples en los cuáles emplear las habilidades de nuestro traje. Si bien el juego es muy lineal con una estructura de enfrentamiento, pasillo, puzzle, siguiente enfrentamiento, muy en la línea de otros monstruos del género como es el caso de la saga Call of Duty de Activision.
A pesar que el juego pueda seleccionar las habilidades temporales automáticamente, siempre resultará muy entretenido elegir por nuestra cuenta cuál usar, y experimentar como hacer frente a los distintos enfrentamientos con los malos.