El sistema de niveles es clásico, es decir, según superemos misiones y matemos enemigos obtendremos una cantidad de puntos de experiencia que se irán sumando hasta que alcancemos el límite del siguiente nivel. Los enemigos también tienen nivel por ello algunos resultan asequibles mientras que otros pueden costar mucho, bastante para una persona sola. Es aquí donde entra otra de las virtudes del juego de Gearbox, el cooperativo.
El juego cuenta con la posibilidad de jugar en cooperativo con hasta tres amigos más, ya sea a pantalla partida (en este caso solo jugaremos dos) o bien via Xbox Live donde podremos jugar hasta cuatro. La alta dificultad del juego en el modo solitario se ve compensada en la modalidad cooperativa además de resultar mucho más divertido de jugar. Cabe destacar en este sentido que los jugadores podrán unirse en cualquier momento para echarnos una mano.
El otro gran logro de Borderlands es la amplísima variedad de armas y es que cuenta con un generador aleatorio de armamento muy bien conseguido. Raro será ver dos armas iguales. Estamos ante un sistema que sí tiene muchos tintes roleros y que permite trastear mucho con la personalización del jugador que controlamos. Eso si tampoco hay que pasarse cogiendo objetos que luego la mochila se nos llena y tocará ver que desechar y que es mejor guardar por si las moscas.
Por si luchar a pie os parece poco, el juego también cuenta con vehículos que nos ayudarán en los traslados y más aún en los combates. Estos también son ligeramente personalizables y podremos generarlos en muchas partes del mapa independientemente de la parte del juego en que nos encontremos.

El juego no cuenta con modalidades multijugador competitivas, pero su cooperativo resulta lo suficientemente atractivo como para rejugarlo en pos de intentar llegar al nivel máximo permitido (50). La duración aproximada de la campaña es de 20 horas, bastante para un juego de acción en primera persona, aunque escueta si estuviéramos ante un rpg clásico, que no es el caso. En cualquier caso todo dependerá de cuantas misiones secundarias realicemos y cuanto tiempo dediquemos a explorar los escenarios. Se puede optar por ir a las que hacen avanzar la trama central, pero en ese caso hay que armarse de paciencia pues nos encontraremos con enemigos realmente duros, algunos ni los podremos superar si nos enfrentamos prematuramente a ellos.