Lo mismo ocurre con la armadura pues empezaremos con una muy básica o de cuero y podremos mejorarla hasta llegar a una de metal especial o incluso desbloquear la de Altäir. En el caso de las armas las tendremos con diferentes características en cuanto a la capacidad de daño, de bloqueo y velocidad, en las armaduras (grebas, peto, brazales, hombreras) lo que variará será la mejora de salud que proporcionan así como su resistencia. Aquí entra el factor desgaste pues estas se podrán llegar a estropear bajando entonces nuestro nivel de vida. Bastará con ir al herrero y pagarle por la reparación.
En lo que se refiere a las misiones secundarias, estas también han cambiado notablemente. Ya no extorsionaremos, escucharemos o robaremos con el único fin de llegar al asesinato del pez gordo, sino que estas han sido sustituidas por otras como el hacer de correo, dar palizas por encargo, realizar carreras o asesinar por dinero. Opcionalmente también podremos explorar las tumbas de los asesinos que ya hemos mencionado, donde le vertiente mas plataformera brilla con luz propia.

Otra novedad digna de mención es el sistema de notoriedad que primará nuestra discreción a hora de movernos por los escenarios sin armar demasiado revuelo. Si nos ven asesinando, robando, o entramos en zonas restringidas la notoriedad subirá y los soldados enemigos nos detectarán. Para bajarla podremos quitar carteles dispersos por los mapas, matar a los oficiales de la guardia, o bien sobornar a los heraldos para que hablen bien de nosotros. En cualquier caso si vemos que algún bufón nos da la tabarra o bien estamos siendo perseguido, podemos optar por tirar dinero al suelo, esto provocará que la gente se tire a por el dificultando el paso de los guardias y espantando a cualquier indeseable.
Por sintetizar un poco, pues el juego tiene muchísimas posibilidades, podremos y deberemos usar en ciertos casos la vista de Águila, en dicha visión se nos resaltan los enemigos, los objetivos y también los objetos importantes como cofres, las plumas o marcas secretas, también ocultar cadáveres para no alertar al resto de guardias, ocultarnos entre la muchedumbre, bastará con caminar junto a un grupo, y por supuesto ocultarnos en la paja, que no solo se usa para realizar saltos de fe desde las alturas, en bancos y en otros sitios habilitados a tal fin.
Como habréis podido deducir de estos últimos párrafos, AC2 tiene una profundidad mucho mayor, todo ello con un empaque bastante redondo que se acerca mucho más a lo que consideramos un juego sandbox, con sus desbloqueables incluidos (plumas, páginas del códice, tumbas, estatuillas, tesoros, etc).