A lo largo de la campaña controlaremos diferentes soldados, algo habitual en la saga, pertenecientes a diferentes unidades militares, aunque el grueso de la trama queda englobada en lo que se conoce como Task Force 141. Casi todo gira en torno a esta unidad de élite militar.
Como hemos dicho la historia es intensa y adictiva, pero si hay que remarcar que el estilo narrativo es mejorable, la argumentación usada para sostener toda la trama no es tan convincente como la vista en el primer título, se detectan ciertas incongruencias y la interconexión entre misiones creemos que es muy mejorable. Da la sensación de que todo es una escusa para soltarnos en la acción misión tras misión pero no consigue contar con solvencia una historia y mucho menos trasmitirla al jugador.

Por otro lado esta presente otro mal, menor gracias al resto de modos, y es que la campaña sigue siendo corta, podremos completarla en poco más de 6 horas incluso en niveles de dificultad medio altos. Para que nos entendamos el juego cuenta con 4 niveles: fácil, normal, curtido y veterano, pues bien incluso en curtido la campaña no dura más de 7 horas. Hemos detectado también que la dificultad más alta a pesar de subir considerablemente el nivel de reto del juego, es algo más sencilla que en otras entregas de la saga Call of Duty. Los jugadores más experimentados podréis empezar en curtido, sobre todo si queréis que se convierta en un reto de mayor interés, ya que en normal es demasiado sencillo y fácil solo es recomendable para un jugador totalmente novato en juegos de acción en primera persona.
En cualquier caso la jugabilidad no ha sido modificada un ápice, para que hacerlo si funciona genial, el manejo es ágil y preciso, dando al jugador un control certero y cómodo desde el primer momento. Ello no quita para que se hayan implementado nuevas opciones, como la ampliación de armamento disponible o que ahora podremos empuñar algunas armas a dos manos. Lo que si se ha reducido es el manejo de vehículos en la campaña, dando prioridad al juego a pie.

Al margen de la campaña, lo que alarga realmente el título es su multijugador, al cual podremos jugar a pantalla partida (hasta 4 jugadores) o bien online, que es como más se explotan las bondades jugables de Modern Warfare 2. De inicio el juego trae 16 mapas y una buena ristra de modos de juego en los que podremos jugar hasta 18 jugadores, dependiendo eso si de la modalidad elegida. Por ejemplo Guerra Terrestre permite 18, pero otros modos más tácticos solo 12. Como es costumbre en la saga, podremos usar su sistema de creación y unión de partidas o bien crear una privada en la que invitaremos a nuestros amigos. El sistema de gestión de partidas automático funciona bastante bien siempre y cuando seamos pocos jugadores en el grupo, ya que en cuento estemos más de tres la cosa empezará a complicarse. A este respecto se ha incorporado la tan solicitada gestión del host, en MW2 si el jugador que hace de anfitrión de la partida se cae o simplemente la abandona, no se suspenderá la misma sino que se buscará uno nuevo entre los que quedan jugando. El sistema no es infalible, se cae alguna vez, sobre todo cuando hay problemas de conexión bastante importantes entre los usuarios conectados a la partida, pero el caso es que se han reducido mucho esos problemas existentes en el primero.