Apartado Técnico
-Gráficos:
Aunque no impacta tanto al principio como juegos como Gears of War, es superior en general a este. Nos encontraremos escenarios gigantescos y muy detallados, con texturas y efectos de luz que nos dejarán con la boca abierta y libraremos batallas gigantescas sin que el juego se resienta, o sea, que no se nos ralentizará en ningún momento, siempre irá muy fluido.
Además el modelado y texturas de los enemigos, del Jefe Maestro y de los vehículos son verdaderamente buenos. Lo único en lo que se le podría poner un “pero” es en el modelado de los personajes secundarios, que aunque no están mal, podrían haberlos trabajado un poco más. Halo 3 usa además el motor de físicas Havok, perdiendo mayor realismo en el comportamiento de objetos en los escenarios.
En general es impresionante, sin duda esta tercera y última parte de la trilogía ha estado a la altura de las circunstancias y de lo que se esperaba de él, sin ser ni mucho menos un Halo 2 en alta definición como se rumoreaba al principio.

-Sonido/FX: Otro punto a la altura de este juegazo, contaremos con una banda sonora impresionante que nos pondrá en situación en todo momento y que incluso nos pondrá los pelos de punta en ocasiones.
El doblaje también ha estado a la altura del titulo, pues ha sido doblado al español de España de forma más que correcta.
Otros sonidos como explosiones o ruidos ambientales o de motores también están muy conseguidos y nos meterán de lleno en las feroces batallas.
-Jugabilidad: Halo 3 tiene un control muy intuitivo y fácil, siendo realmente fácil apuntar y realizar las diversas acciones. Los vehículos también son bastante fáciles de manejar y la curva de aprendizaje es muy buena.
La duración de la campaña en nivel Heroico es más que correcta, la justa pienso yo, aunque en fácil o normal se nos hará algo corto.
Para añadir más horas al juego tenemos las ya mencionadas calaveras, el cooperativo, el modo Forge, el modo Cine y el increíble multijugador online que en conjunto alargar la durabilidad del título hasta limites insospechados.