El sonido FX, como suele ser habitual en estos juegos, está muy cuidado con una variada cantidad de sonidos ambientales que mejoran la inmersión en el juego. Desgarros, puñetazos, caídas, desmembramientos... Todo está bien realizado de la forma más cruda, acompañando y mejorado la violencia explícita que se nos muestra.
Jugabilidad
Los juegos de acción simple como este no necesitan de un control complejo, ni de complejas tablas de habilidades que nos permitan profundizar demasiado, con poseer un control simple, fácil y directo que nos permita ejecutar rápidos e impactantes combos que acaben con los enemigos en pantalla, y con tener un sistema de niveles muy simple en el que en cuestión de segundos hayamos mejorado el personaje, la formula triunfa.

Y lo cierto es que si el juego de Lobezno divierte es justo por coger la formula mágica, y reutilizarla sin tocar un ápice. ¿Es eso malo? según se mire. Los puristas a este género pueden que echen en falta una mayor variedad de combos o una mejor elaboración en el sistema de habilidades, pero lo cierto es que X-Men Orígenes cumple así con su objetivo de ser simple y directo, ya que deja a la diversión como principal protagonista.
El juego quizás peca de ser demasiado sencillo, ya que abusa de la regeneración del protagonista en exceso, incluso en los niveles más difíciles donde no costará acabarlos tras unos minutos de "relax". La IA de los enemigos cumple con los básico, no se lucen elaborando estrategias complicadas, están mas para morir que para suponernos un problema.

El juego nos ofrece una duración bastante razonable, sumándole que el planteamiento lo hace rejugable y probablemente nos apetezca hacérnoslo de nuevo en una mayor dificultad. Por lo demás no tiene más modos de juego, y como extras solo encontraremos unos desafíos para desbloquear los trajes clásicos ya vistos en el comic y poco más.