Si nuestro vehículo esta seriamente dañado o bien nos hemos cansado de él, siempre podremos optar por saltar a otro acercándonos a él por detrás mientras pulsamos el botón adecuado. En ese momento nuestro personaje realizará un movimiento digno de la película más “flipada” que hayáis podido ver y asaltará en marcha y por la ventanilla del copiloto el nuevo vehículo.

Según vayamos avanzando en la historia se nos irán mostrando en forma de pequeños tutoriales nuevos movimientos y acciones con las que afrontar todas las situaciones posibles, gracias a los cuales aprenderemos a dar bandazos a los coches con el fin de sacarlos de la calzada, sacar el cuerpo por la ventanilla para disparar a los enemigos, o hacer estallar el coche que abandonamos al saltar rápidamente a otro.
El juego apunta a tener una duración elevada, siendo necesarias unas 12 horas para completar la trama principal (según la desarrolladora) que se alargarán gracias a las más de 100 misiones secundarias que incluirá. Algunas se realizarán a pie, con tiroteos en los que nos tendremos que cubrir, pero la gran mayoría son con nosotros al volante. Tendremos que robar vehículos llevándolo posteriormente al lugar indicado, llevar a ciertos personajes hasta un punto indicado (o bien nos lo indicarán sobre la marcha), habrá carreras, atracos a bancos, entre otras muchas. Con la realización de cada misión obtendremos una recompensa (económica o en forma de mejora de habilidades) que variará en función de la eficiencia con la que la realicemos.

Para recrear visualmente el juego ha sido empleada la version 3.5 del motor gráfico Unreal Engine, acompañado por el motor de físicas Havok. Esto impide que nos sorprenda su apartado gráfico pero si hay que remarcar la ausencia de defectos gráficos importantes (al menos en la versión que pudimos ver, que es similar a la vista en la reciente demo) y la buena tasa de imágenes por segundo a la que se mueve todo. Los modelados son bastante correctos y la recreación de la ciudad es buena y luce muy bien, añadiendo la capacidad de destruir prácticamente todos los elementos que nos encontremos por las calles, como pueden ser árboles, marquesinas, bancos y como no los propios coches que sufrirán destrozos de todo tipo como reventones de neumáticos, ventanillas y destrozos de chapa. La parte más negativa en este sentido es la clara despoblación que sufre la ciudad, siendo excesivamente escaso el numero de peatones y elementos dinámicos que den vida a la ciudad condal.