A día de hoy el mundo de los videojuegos es exageradamente complicado. Mucha gente está involucrada en su desarrollo, dando lo mejor de sí mismos para lograr que su niño mimado llegue a buen puerto. Así ya hemos visto que directores de cine se han involucrado en ellos, compositores, hasta famosos escritores han participado en la creación de su historia. Hay mucha diversificación en la creación de un mismo título pero esto no siempre es bueno, porque se hace más que probable que aparezcan errores comunes en cualquiera de las áreas del producto, ya sea gráficos, sonido, jugabilidad o desarrollo de su historia.

Star Wars en estado puro
El juego de LucasArts,
Star Wars El Poder de la Fuerza entra dentro de esta última categoría. Se revive una franquicia increíble, con una trama superior a lo que mostró la saga Jedi Knight de PC. Está lleno de pequeños guiños y aparece todo lo que hace grande a la saga de películas y universo creado por George Lucas, siendo por ende muy recomendable para los fans incondicionales de la saga, casi obligatorio, pero para el resto de jugadores puede haber peros.
El Poder de la Fuerza reúne toda la temática Star Wars y la unifica en un sólo videojuego de acción y aventura. Inspirado por grandes del género como God of War o Ninja Gaiden, es una especie de hack’n slash, como dirían los yankies, con cierto toque de Psi Ops. Sobre el papel, todo suena estupendamente: un personaje poderoso, entrenado en los senderos oscuros de la Fuerza enviado por el perverso Vader para aniquilar a los pocos Jedis que quedan dispersos por la galaxia, eliminando a todo lo que se interponga en el camino, ya sea un imperial o un rebelde. Algo genial, sin duda, pero falla en su ejecución y en lo que finalmente trasmite al jugador.

Sí pero...
En ocasiones el juego resulta frustrante para el jugador, haciendo que en algunas ocasiones se nos atragante, mientras que en otras puede resultar algo flojo. Más de una vez tiraréis el mando de la rabia que os entrará, al descubrir como puede ser posible que un juego como este tenga algunos fallos tan evidentes. Pero lo que más duele es que recreando tan increíblemente el mundo Star Wars (hasta jugaremos como Vader en el primer nivel del juego), los enemigos finales o los puzzles esten tan poco inspirados. Y es que estamos ante un juego que empieza estupendamente pero acaba siendo soso a medida que avanza, lo que hace que nos quede una sensación agridulce.