Analizamos esta nueva entrega de una de las sagas más antiguas y laureadas dentro del mundo de los shooters, nos referimos claro está a la saga Unreal en su modalidad más competitiva.
Como es costumbre, cada entrega de la saga luce nuevo motor, convirtiéndose en un middleware usado por multitud de compañías a la hora de desarrollar sus juegos, siendo este Unreal Tournament 3 un nuevo exponente dentro del género del manido y trillado mundo de los shooters y, por extraño que parezca, la saga creada por Epic Games siempre ha sido un referente dentro del género.

¿Qué hay de nuevo viejo?
A pesar de ser un shooter a la antigua usanza, no deja de lado la inclusión de nuevas variables jugables como pueden ser los vehículos, algo ya visto en otros grandes del género como las sagas Call of Duty o Quake, pero siempre desplegando destrucción y diversión por los 4 costados, aspecto claramente característico de la franquicia, aunque también mantiene sus limitaciones en lo que se refiere a la experiencia de un sólo jugador.
Esta nueva versión de los conocidos Unreal Tournament a pesar de incluir una especie de modo historia, esta no deja de ser un mero entrenamiento para lo que de verdad es la esencia de un juego claramente multijugador, porque la IA de los bots aún siendo buena, no iguala y no se acerca en absoluto al comportamiento de cualquier jugador humano que podría ponernos las cosas bastante difíciles.

Aunque la saga se iniciase en principio en el mundo de los PC’s, muchos podrían pensar que la adaptación en consola de un juego de estas características vería mermada su jugabilidad. No obstante los shooters son ya el pan nuestro de cada día en videoconsolas, lo que permite mantener la esencia de la cuál siempre ha hecho gala la serie Unreal Tournament. Es la secuela que todo el mundo llevaba esperando de eso no hay duda. No es por despreciar el gran trabajo logrado por Digital Extremes en las anteriores entregas, pero la vuelta a la saga de Epic se nota y mucho.