Nada más y nada menos que 26 años han transcurrido desde que apareciese el primer Alone in the Dark. Saga creada por Frederick Raynardt y ambientada en la bibliografía de H.P. Lovecraft "La llamada del Cthulhú", siendo considerada por muchos como la pionera en el género de las aventuras de terror y precursora del actual género del survival horror reinventado por Capcom gracias a su serie Resident Evil.
Atari (antigua Infogrames editora del juego) y Eden Studios, conociendo el tirón del género, y aprovechando una de las licencias más jugosas de la historia de los videojuegos pretende volver a encumbrar a la saga en lo más alto con el que es el quinto capítulo de la saga, y como no de nuevo con su protagonista, el detective Edward Carnby cuyo interés por la parapsicología y el mundo sobrenatural nos ha hecho pasar miedo a más de uno frente a la pantalla.

Desgraciadamente, el propósito de Atari se queda en un intento, pues esta 5ª entrega no llega a la altura del resto de capítulos de la serie, convirtiéndolo en una de las mayores decepciones de este 2008.
Casi 30 años investigando
Mucho tiempo ha pasado desde el primer Edward Carnby hasta el actual. El detective británico mostachudo de pelo anaranjando de los años 20, se convierte en esta 5ª entrega en un norteamericano actual que ronda la treintena, barba de 2 días y un estilo muy similar al del detective Martin Riggs de Arma Letal.
Ambientado en la ciudad de Nueva York, y más concretamente en los alrededores del mundialmente conocido Central Park, Edward se encontrará investigando un caso de asesinato ocurrido hace poco en el Hotel Belvedere. Durante su investigación, Edward descubrirá que dicho asesinato no es algo corriente y que poco de natural tiene. Abriéndose ante él una dimensión paralela de horribles criaturas y escenarios que amenazan con tragarse y destruir la ciudad de Nueva York.

Una extraña secta involucrada y amigos que irá conociendo a lo largo del aventura le ayudarán a solventar y descubrir el entramado que rodea al asesinato, así como el poder salvar su pellejo y como no a la ciudad de la Gran Manzana.
Con cierto dolor de cabeza, y somnoliente, Carnby se despertará amnésico en una habitación del Hotel, dando comienzo a su nueva aventura que inicialmente parece de lo más interesante, pero que finalmente acabará usando los tópicos más comunes del género, convirtiendo ese interés inicial en una historia sin demasiado sentido, gracias a unas escenas de vídeo cuya narración muchas veces resulta inconexa.

Una verdadera lástima, pues algo que en un principio apuntaba muy alto, ha acabado convirtiéndose en un montón de "clíchés", que no acabará por enganchar.
No obstante, a todos los aficionados al género, les acabará gustando la historia pues posee todos los elementos necesarios para mantener el suspense hasta el final.