El Team Ninja nos trae finalmente la secuela de Ninja Gaiden II, un juego que se ha ganado la atención por combinar de forma muy sutil acción a raudales y gore. El reguero de miembros descuartizados y sangre dejado por la venganza de Ryu encaja perfectamente dentro de la saga Ninja Gaiden. Tan bien lo han atado en la mecánica del juego que parece hasta natural, el pan nuestro de cada día, como si nuestros golpes estuviesen hechos para cortar cabezas, brazos, torso y demás partes tanto del cuerpo humano como de cualquier otra criatura, todo ello gracias a la Dragon Sword, el báculo, la guadaña y demás armas que Ryu blandirá a lo largo de su aventura.
Con un espíritu enfermizo, los enemigos se negarán a morir sin más, aún faltándoles miembros, a no ser que los decapitéis claro está, usando los nuevos "fatalities" que introduce este Ninja Gaiden II, que destacan ante todo por su brutalidad y espectacularidad gráfica gracias a la mano del señor Itagaki, y es que según él, es arte, pero desde luego no para estómagos sensibles. De hecho lleva al juego hasta unas cotas nunca vistas, debiendo rematar a los enemigos aunque ya esten en el suelo, pues podrían levantarse y continuar haciéndonos la vida imposible.

Más que sangre
Realmente Ninja Gaiden 2 es mucho más que una orgía de sangre y descuartizamientos sin sentido, pues esta nueva entrega por primera vez ofrece algo que no tenían los demás, sí tenían pero no estaba totalmente desarrollado, nos referimos a un argumento.
Aunque parezca mentira el señor Itagaki y el Tean Ninja han decidido hacer hincapié en este punto tan criticado en la anterior entrega. Como sabréis la familia Hayabusa ha sido defensora del bien, por lo que se les encargaba la protección de los objetos más importantes y poderosos, de entre los cuáles destaca la poderosísima "corto lo que pillo"" Dragon Sword. El yin del yang de la espada es una estatua demoníaca, cuyos poderes harían arrodillarse hasta el más poderoso de los guerreros. Por lo tanto la combinación de esta con los seguidores del demonio significa un entuerto que sólo Ryu podrá deshacer, como no con la Dragon Sword. Aunque suene a típica película de acción de serie B, el Team Ninja ha conseguido desarrollar una historia cuanto menos interesante gracias a unas cinemáticas de gran calidad (Destacando sobre todo la dirección artística de las mismas) y gracias a un doblaje en inglés y japonés (según como el jugador prefiera). Desgraciadamente el juego no viene doblado al español, pero si subtitulado y sin grandes fallos aparentes. En definitiva: la historia suena y se ve genial (destacar que las cinemáticas están hechas con el motor del juego), que si bien no es para pretender ganar ningún Oscar si nos entretendrá un rato y le dará un significado a nuestras acciones en el juego.
