La nueva entrega de la saga de Electronic Arts nos sumerge de nuevo en la Segunda Guerra Mundial, en un grupo de élite de paracaidistas. La acción del juego nos sitúa en el aire, nuestros primeros pasos como aprendiz de saltador desde un avión. Sentados en uno de los bancos y esperando las primeras ordenes de salto, el primer tutoríal de descenso se antoja fácil, un par de botones para situarnos bien en el mapa, dejarnos caer al vacío y acertar en la zona marcada, aquí es donde entra nuestra habilidad para poner nuestros pies en tierra firme en el momento justo y hacer un buen aterrizaje, trabajo no fácil en nuestro primer descenso (que podremos repetir tantas veces como queramos).
Una vez hayamos aprendido los trucos de nuestra nueva tarea nos asignarán la primera de las misiones de que formaremos parte, siempre dentro de territorio enemigo, rodeado por feroces alemanes con ganas de disparar todo aquello que se mueve.

Los descensos con nuestro paracaídas, por cierto que nunca fallan, son de lo más estratégico del juego, podemos decidir donde aterrizamos, siempre zonas marcadas con unas bengalas verdes indicándonos las zonas seguras, o bien dejándonos caer en las zonas en pleno tiroteo, influyendo aquí la suerte para que no nos metan un balazo, en cuyo caso se acabó la misión.
Ya con los pies en el suelo el juego nos da total libertad de acción. El mapa es grande, con efectos visuales muy logrados, el humo, el fuego y en general todos los gráficos hacen que te sumerjas directamente a la acción.
Gráficos
Medal of Honor: Airbone tiene un excelente apartado visual, El motor Unreal Engine 3.0 usado en este juego nos da un aspecto realista, pueblos llenos de detalles y efectos que hacen estar en medio del fragor de la batalla. Los personajes han sido recreados al detalle y Los escenarios son grandes y dotados de detalles de gran calidad. En cada misión en que nos movemos detectamos pequeños aspectos que hacen ver que la gente de EA ha querido dejar a un lado antiguas secuelas y poner todo el empeño en este nuevo trabajo.
Cabe destacar la visión aérea en el momento en que nos lanzamos en paracaídas, los tejados, los edificios ya dan una idea de lo que veremos más abajo. Callejuelas estrechas recreadas con sumo cuidado y trabajadas desde los cimientos. Edificios que pueden ser abordados si la acción lo requiere y la libertad de acción que tiene el título, sólo limitado por la zona de combate.

Hay que hacer mención a los enemigos, al igual que nuestros amigos de batalla, han sido modelados con todo tipo de detalles, sobre todo los soldados alemanes de Élite, en la misión de Der Flakturm.
El modelado de armas, de la época, son resultado de este fantástico acabado gráfico. Quizás se echa en falta una mayor espectacularidad en los combates, mas contundencia de las explosiones, así como otro tipo de sucesos que aumenten la inmersión del título.
En cualquier caso los gráficos cumplen a la perfección, tampoco pedimos más a los shooters, sólo acción y pasar un buen rato entre tiroteos. Aunque lo que es más resaltable son las caídas en nuestro paracaídas.