Blacksite: Area 51 es la secuela de Area 51 juego que paso sin pena ni gloria allá por el año 2005. Esta nueva entrega llega a las consolas de nueva generación intentando adaptarse a los tiempos que corren, mejorada IA, gráficos de nueva generación gracias al Unreal Engine 3, y una importante ristra de bugs que ensombrecen un título que si bien prometía grandes logros, se ha quedado en un punto neutro, sin personalidad y que no llega a sorprender en un género, el de los shooter, plagado de grande joyas.
Las prisas nunca fueron buenas y en este caso Midway lo deja bien claro, el lanzamiento ha sido prematuro, impidiendo que Blacksite gozase de un acabado como se merece cualquier título. Si bien, el juego no es malo, entretiene por momentos y proporciona dosis de acción que agradecerán los amantes de los FPS y los juegos de alienígenas.

Historia
Blacksite gira en torno a la famosa base “secreta” de EEUU conocida como Area 51 en Nevada. Secreta entre comillas porque todo el mundo sabe de ella, ya sea por películas, series, otros juegos de temática similar o cualquier otra teoría o novela.
El juego nos pone en la piel de Aeran Pierce, lider de un comando de fuerzas especiales de los Estados Unidos, en misión en Iraq. Lo que a priori parece una misión rutinaria de detección de armas de destrucción masiva tornará en algo totalmente inesperado y con relevancia en el futuro, o presente según se mire.
Ya en el presente nos situaremos en Nevada, donde se han producido revueltas entre la población contra gobierno. La causa o fuente de estos males no es otra que la conocida Area 51. La seguridad de la zona y del pais esta en juego y nosotros debemos evitarlo a toda costa.

El ritmo narrativo de la historia no es uno de sus puntos fuertes, no llega a involucrarnos en ella en ningún momento y los detalles que se dan sobre el argumento son más bien escasos. Podremos saber mas gracias a expedientes que iremos encontrando por el camino y a través de los comentarios de nuestros compañeros que por momentos se tornarán hasta graciosos.