Con un más que dilatado desarrollo a sus espaldas finalmente ha llegado a las tiendas la nueva criatura de los creadores de la excelente saga Max Payne. No han sido pocas las polémicas detrás de Alan Wake, centradas principalmente en su total rediseño respecto a la idea inicial de hacer un juego de mundo libre, para posteriormente hacer un juego mucho más lineal en su desarrollo. Aunque no todo ha sido para mal, pues gracias al cambio se ha conseguido que la narración de la historia sea más directa y envolvente.
Alan Wake se podría considerar el niño mimado de Microsoft, una de las exclusivas más esperadas por los jugadores de Xbox 360 y también uno de los títulos más ambiciosos de los últimos años. En este último término se puede decir claramente que la ambición depositada en él se ha quedado a medias, pues Remedy ha conseguido crear un sobresaliente juego de acción con importantes tintes de survival horror, pero que no consigue trasmitir el miedo enfermizo que otros juegos del género sí han logrado. Esta situación no es que sea negativa, pero si hay que matizarla por si el jugador busca el miedo y tensión que otros juegos de antaño han conseguido.

Los derroteros van por otro lado y es que con Alan Wake parece haberse primado la acción ofreciendo un shooter en tercera persona realmente bueno, con unos tiroteos intensos, unos personajes apasionantes, un apartado técnico soberbio y un guión excelente que cuenta con una cantidad de misterios realmente bien integrados. Todo ello potencia el conjunto consiguiendo un título único y reconocible por todos los jugadores.
Alan Wake es posiblemente, y sin miedo a equivocarnos, una de las mejores aventuras con estilo cinematográfico de la actual generación y también de la década. Un juego que en cada cinemática y en cada diálogo aporta viveza a la historia que estamos disfrutando, un juego que consigue atrapar al jugador igual que han hecho las mejores series de misterio del momento, como podrían ser Twin Peaks hace años, o la más reciente serie de Perdidos. No obstante los creadores han cogido muchas ideas de estas dos, y en el caso de España se ha ido un paso más allá pues el propio doblaje del título, sobresaliente por cierto, ha sido realizado con las mismas personas que dan voz a Jack Shepard, John Locke, y otros personajes de la reconocida serie de ABC en su versión española.

Entrando ya en la propia historia del juego, pero sin desvelar nada de sus más que interesantes intrigas, basta decir que Alan Wake, el protagonista de la aventura, es un escritor de novelas en horas bajas, sin demasiada inspiración y con una falta de ideas total, que se va con su mujer Alice de vacaciones a un pueblecito nórdico de EEUU llamado Bright Falls. Una vez allí y tras un prometedor comienzo en su nuevo destino de relajación y meditación, todo se tuerce. Su mujer desaparece misteriosamente y Alan se ve envuelto en una serie de inexplicables acontecimientos que le llevan más allá de lo que él mismo podría imaginar. Intrigas que no encajan, personajes que actúan de forma irracional, una oscuridad que todo lo rodea y ninguna respuesta. La pesadilla de Alan Wake no acaba más que comenzar.