Por fin, después de muchos años, SEGA ha cogido a su mascota favorita Sonic y le ha encargado a uno de sus mejores estudios, Sumo Digital, el desarrollo de un rival digno que haga frente a la toda poderosa saga de Nintendo, Mario Kart.
Ni cortos ni perezosos, no sólo Sonic va a coger su vehículo de carreras (un poco irónico para el erizo más veloz del mundo) sino que además SEGA ha decidido echar toda la carne en el asador e invitar al resto de amigos del puercospín así como a los personajes más representativos de sus juegos para que también se unan a la fiesta. Pero es más, la versión de Xbox 360 contará con unos invitados de honor como son Banjo y Kazooie además de nuestros avatares. En total hasta 22 competidores (si no contamos algunas parejas) serán los participantes de estas alocadas carreras entre los que también estarán presente Akira y Jacky de Virtua Fighter o hasta los Bonanza Bros sin olvidarnos de Ryo Hazuki de Shenmue. Desde luego no será por falta de variedad cuando queramos elegir el personaje.

Cada uno de ellos contará demás con su propio vehículo, además de contar con algunos ocultos que podremos desbloquear superando diferentes minijuegos que nos propondrán entre otras cosas retos bastante divertidos.
A pesar de que cada personaje cuente con un vehículo distinto, a la hora de la verdad todos se controlan igual y apenas notaremos diferencias entre ellos. La mecánica de juego se basa en acelerar y dominar bien la técnica de derrape que al igual de lo que ocurre en Mario Kart, si es ejecutada correctamente. Esta consiste en un pequeño acelerón que resultará muy útil para sacar ventaja o acortarla frente a nuestros rivales. Las diferencias con el juego de Nintendo no se acaban aquí pues por poner algún otro ejemplo, en vez de la típica banana encontraremos conos de tráfico, las conchas verdes por un puño o el tan poderoso rayo es sustituido por un poder especial dependiendo del personaje, pues será característico a él.

Como todo buen juego de Karts, All Stars Racing contará con un total de 24 circuitos ambientados en los diferentes universos de los que proceden sus protagonistas. Así pues recorreremos las llanuras de Green Hill, los mundos de Monkey Ball y hasta pasaremos por la Mansión Curien de The House of the Death. Toda esta variedad está genial y resulta muy divertida, pero en realidad los trazados no son demasiado imaginativos, además de contar con una dificultad un tanto desequilibrada. Mientras recorrer los circuitos de Sonic resultarán un paseo por su amplitud desmesurada de la pista, los ambientados en Monkey Ball son realmente difíciles, con curvas totalmente cuadradas y cerradas que pondrán a prueba nuestro dominio del derrape. Quizá esta diferencia en su dificultad acabe convirtiendo la diversión en frustración.