Take Two y su sello 2K Games nos invitan de nuevo a visitar las profundidades de Rapture en Bioshock 2. Esta vez ni Kevin Levine ni el equipo original se han encargado de esta nueva versión, pero los chicos de 2K Marin no se han acobardado y han decidido meternos en la piel de un más que temible Big Daddy para enfrentarnos de nuevo a los horrores que se esconden en la ya famosa ciudad acuática.
De vuelta en las profundidades.
Si echamos la vista atrás, recordaremos que en el primer Bioshock encarnábamos a Jack, un superviviente de un accidente aéreo que misteriosamente fue a parar a la ciudad sumergida de Rapture, de la cuál tras muchos sufrimientos consiguió escapar aunque no intacto.

Lejos de volver a encarnar a dicho superviviente en 2K Marin han optado por que esta vez encarnemos a un Big Daddy, pero no uno cualquiera si no el prototipo original que, a diferencia de sus hermanos, es el más poderoso y peligroso de todos. No obstante ha perdido su memoria y quiere recuperarla, pero para ello tendrá que retornar a la sumergida Rapture para recordar su pasado. Sin embargo algo ha cambiado desde la última vez que la visitamos, y no es que hayan desaparecido sus locos y deformes habitantes, si no más bien que ha aparecido uno nuevo más ágil, peligroso y mortal, la siguiente evolución en las Little Sisters, hablamos de la temida Big Sister que hará todo lo posible por hacer de nuestra vuelta un auténtico infierno.
Con esta premisa se nos devuelve a la ciudad de Rapture y a pesar de que el genio detrás de la historia del primer juego no está presente en este (algo que notarán los más fans del original), hay que decir que se ha resuelto con maestría y que para nada hacen desmerecer esta 2ª parte, aunque argumentalmente no esté a la altura del primer juego, y es que ser un Big Daddy es toda una nueva experiencia.
Papa ha vuelto.
Volver a Rapture sería todo un reto si no fuera porque esta vez volvemos en la piel de uno de sus más temibles habitantes, un Big Daddy, pero más concretamente el primero y a partir del cuál se hicieron los demás.
Todo el que haya jugado al primer juego se sentirá como en casa pues el control es exactamente el mismo. Tendremos todo un amplio repertorio de armas (entre ellas el taladro) que podremos además mejorar para que inflijan más daño y sean más efectivas. Ser el Big Daddy original tiene sus ventajas y es que también podremos usar los plásmidos, si ya de por si los Big Daddys eran peligrosos imaginarlos con el extra de los plásmidos: ¡brutal!. Además ahora podremos usar armas y plásmidos al mismo tiempo.