La última creación de Gearbox Software se presenta como un título de acción desenfadada con tintes roleros ambientado en un planeta plagado de misiones, armas y curiosos personajes. Lo que inicialmente iba a ser un juego con una narrativa profunda y un estilo visual “realista” ha acabado siendo un producto orientado exclusivamente a la acción en primera persona con un aspecto totalmente renovado en completo cel-shading.
Borderlands nos adentra en el planeta de Pandora, uno de los muchos colonizados por la humanidad en su afán de búsqueda de riquezas en forma de recursos naturales. Pandora es un planeta más bien desértico, pero con gran riqueza natural. En el presente del juego sus habitantes se encuentran separados en facciones, cada cual trabajando para su beneficio propio y dedicándose a la mala vida.
Argumentalmente el juego no es nada profundo, algo de lo que uno se da cuenta nada más comenzar en Pandora, y es que la finalidad del juego de Gearbox no es otra que ofrecer multitud de misiones en las que explorar el planeta entrando en acción con las criaturas que lo pueblan, dotándolo de paso de un toque rolero característico.
Nada mas comenzar deberemos elegir entre entre Mordecai, Lilith, Brick o Roland, los cuatro personajes disponibles. Cada uno tiene su pasado propio así como características individuales. De esta forma el juego nos plantea cuatro clases predefinidas. Mordecai representa a la clase cazador, bueno para larga distancia; Lilith es experta en artimañas y engaños por lo que su árbol de habilidades se desarrolla en este sentido; Brick es un berserker, idoneo para combate cuerpo a cuerpo y por último Roland del tipo soldado, el más clásico para el combate con todo tipo de armas de fuego, aunque principalmente armas de asalto y escopetas.
La elección es realmente importante, ya que esta no se puede cambiar una vez comenzado el juego y según la elegida la jugabilidad tendrá un enfoque u otro. Sus habilidades únicas, la gran variedad de armas, la libertad de acción, los grandes mapas y el sistema de experiencia y niveles son los aspectos roleros de los que bebe Borderlands, por lo demás estamos ante un shooter puro y duro donde los tiroteos son el principal fin del título.

El juego no es ni enrevesado ni tampoco complicado argumentalmente, como hemos comentado se basa en la acción de forma explícita. No cuenta ni con opciones de dialogo con los habitantes de Pandora ni tampoco con los personajes claves o “guías” de la historia. El planteamiento se basa en visitar a los NPC que cuenten con misiones, hablaremos con ellos y aceptaremos o no la misión que nos encomienden. Una vez realizada con éxito volveremos a por nuestra recompensa que puede ser monetaria, en experiencia o ambas. Aquí se acaba nuestra interacción con dichos personajes. A lo largo del desarrollo también se nos aparecerá una mujer en forma de video-holograma que no hará sino plantar dudas sobre todo lo que hasta en ese momento pudiéramos tener más o menos claro. El resto bastante “sosete” todo sea dicho, pero bueno tampoco la vertiente RPG es la que predomina en el juego.