A principios de mes, concretamente el 5 de junio, retorno a las pantallas de los cines una de las sagas mas reconocidas del celuloide, Terminator Salvation se convertía así en la cuarta entrega de la saga iniciada por James Cameron en el año 84. 25 años han pasado desde la primera entrega y 17 desde la segunda, momento reconocido por la inmensa mayoría del público y la crítica como el cumbre de la franquicia cinematográfica.
Desde Terminator II la saga no ha hecho más que perder calidad alejandose cada vez mas de sus principales y fundamentales características, pero lo que es indudable es que no solo el cine la ha dado cobijo, sino que el ocio electrónico también ha hecho sin incursiones, casi siempre con un resultado mediocre e incluso insultante.

Ahora Warner Bros Interactive, la productora Halcyon Games, Equity Games Production y Evolved Games quienes lanzaron el pasado 29 de mayo la adaptación al videojuego de la película de Universal. Muchas compañías detrás de un proyecto que ha sido desarrollado y programado por los estudios GRIN en Suecia. A pesar de todo ello, y del gran apoyo que siempre ha manifestado Warner y el resto de compañías implicadas, no se ha conseguido romper con la barrera que siempre a caracterizado a las adaptaciones de licencias cinematográficas, pero por si fuera poco han ido mas allá ofreciendo un producto que no se acerca ni de lejos a lo que en un principio prometía, las prisas no son buenas y teniendo en cuenta que se ha lanzado junto con el estreno de la película todo hace presagiar que ha sido el gran problema del proyecto.
Terminator Salvation es un juego sin personalidad propia, no aprovecha de forma correcta el tirón de la película desarrollándose su trama dos años antes de la narrada en la película protagonizada por Christian Bale, y tampoco consigue ofrecer alicientes suficientes como para considerarlo un gran juego por si mismo. Si algo lo salva por encima de todo es su nombre y el hecho de ponernos cara a cara con las temidas máquinas de Skynet, algo que muchos querrían hacer desde hace tiempo (entre los que se incluye un servidor). Se nos queda la desafortunada sensación de que una gran licencia ha sido de nuevo desaprovechada.